sábado, 7 de febrero de 2015

Me voy de Facebook

Estimada familia, amigos, seguidores, seguidos, suscriptores y suscritos, como he ido avisando mi partida está próxima. La política de esta red NO “megusta”. Detesto que me rastreen incluso fuera de la red social. Analizan las búsquedas, movimientos en la red y en la vida real, relaciones e incluso dentro de otras aplicaciones. Soy consciente que esto le importa un pimiento a los demás pero igual que al llegar a casa cierro la puerta y no quiero que haya chismosos mirando por la ventana o escuchando tras la puerta, no quiero que me chismorreen en mi vida digital a la que pocos prestan la más mínima atención. Es triste ver como, tras muchos de nuestros antecesores han muerto por lograr la libertad, se acepte ahora con una pasividad sorprendente que los gobiernos y empresas nos consideren vagos, defraudadores y presuntos culpables de todas sus fechorías.
En muchas ocasiones he mantenido la idea que pregonar sobre los beneficios del software libre y redes sociales libres basados en esa filosofía dentro de esas redes es absurdo. Lo lógico es hacerlo en redes privativas, cosa que llevo haciendo desde 2011. He llegado a la conclusión de que escucha el que te quiere escuchar y oye alguno más pero la mayoría le importa poco su privacidad, su vida. Su vida digital es como un cajero automático 24 horas abierto para todo el que desee y quiera extraer sus datos.





Conforme se han ido actualizando esta red social, se han ido “silenciando” las relaciones personales priorizando las publicaciones promocionadas y aplicaciones absurdas. Desde un punto empresarial (por las noticias que he ido leyendo) si ya cobran por nuestros datos, contactos, fotos, relaciones interpersonales y cada una de nuestras publicaciones le da valor en bolsa, quieren más. Como empresa busca más dinero cada año y por eso silencia eso que aburre y potencia a las empresas. Somos sólo ganado consumidor y si tienes que preocuparte en buscar a los amigos y darle voz en nuestro muro principal le proporciona una información aún más interesante para la empresa.

Próximamente iré borrando publicaciones y dejando de seguir a todos hasta borrar la cuenta como hice con instagram.

Mis contactos son (para no confundir sólo voy a poner una alternativa libre a Facebook):
* Blog: Diario de Argifonte https://diariodeargifonte.wordpress.com
* Red Social: Diáspora (nuevo nodo al que me he mudado).
¿Cómo entrar en Diáspora?

Un ejempo puede ser:
Imagínate que vas al campo con unos amigos. Durante las diversas conversaciones tienes a alguien que escucha y anota todo lo que se dice. Luego recibes visitas a casa y correos ofreciéndote productos relacionado con lo que estuviste hablando.

Por otro lado, ese individuo desconocido toma nota de dónde vas y da esa información al que lo solicite cobrando por ello. Realiza una estadística de dónde vas, con quién, de qué hablas, cuál es tu itinerario, qué comes…
Así que ahora recibes más visitas a casa y correos de información relacionada con todo aquello sobre lo que haces.

No es suficiente aún, además toma las fotos que hiciste y las comercializa, guarda y almacena. Yo no estoy seguro de que lo borra de sus servidores pasado un tiempo o una vez que te das de baja. No tengo constancia de la existencia de una auditoría externa fiable que publique la verificación del cierre o borrado de toda tu información.

¡Quiero tener derecho al olvido digital!


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