domingo, 27 de noviembre de 2016

Fedora 25

 No me he podido resistir. En cuanto he tenido tiempo he instalado Fedora 25 para ver de primera mano las novedades. Y esta ha sido mi aventura.
 La gran novedad de esta versión de Fedora es sin duda la inclusión por defecto de Wayland, ese servidor gráfico que debería jubilar a X Widonw System, o por lo menos eso pretenden. Entiendo que Wayland esta casi listo para usar, y Fedora lo que quiere es contribuir al máximo para pulir este servidor gráfico. Con la premisa de ver de primera mano Wayland me dispongo a instalar Fedora junto a Debian, que es mi distribución de cabecera.

 La primera vez que te enfrentas a Anaconda, el instalador gráfico de Fedora, crees estar perdido. Quizá con la segunda vez también pasa, e incluso con la tercera. Pero en mi caso ya llevo unas cuantas instalaciones con el y sin duda ya le he cogido el truquillo, aunque a decir verdad sigue siendo algo enrevesado, aunque el concepto este bien. Para que Debian siga siendo mi distribución de cabecera en el menú GRUB, marco la opción de que no se instale el cargador de arranque. Creo una partición para Fedora y una pequeña partición para el /home, para asegurarme de hacer una instalación lo más limpia posible. La instalación fue rápida y fácil.

 Pero amigos, la vida está lleno de misterios. Al terminar la instalación reinicio el ordenador y entro en Debian, para recargar el GRUB y así que me detecte la instalación de Fedora y poder entrar en esta. Así que abro el terminal y hago un:
sudo update-grub2
 Pero como si algo tiene que salir mal, saldrá mal, algo salió mal. No me detecta la instalación de Fedora. Cosa extraña. Compruebo todo y me doy cuenta que Fedora se instaló en una partición LVM. Claro, es eso. Busco el paquete para instalar para que Debian me detecte las particiones LVM.
sudo apt install lvm2
Ahora si debería, pero antes reinicio el ordenador por si acaso. Ahora vuelvo a recargar el GRUB y si, ahí aparece Fedora. Es hora de probarla.

 Lo primero que me llama la atención es que mientras arranca Fedora ya no hay la animación splash. ¿Tendrá algo que ver Wayland? Supongo que si, pero da igual, Debian tampoco la tiene y no pasa nada, pero es un detalle que me llama la atención.

 En el arranque no he notado una mayor velocidad, eso si, arranca más rápido que Debian pero menos que Ubuntu, por lo menos en mi ordenador. El sistema veo que se comporta de forma fluida y correcta. Hasta aquí todo bien.

 Instalo unos cuantos programas que uso habitualmente. En Gnome Software, la tienda de aplicaciones, cada vez hay más programas, aunque no están todos. Voy instalando los que necesito y los voy probando. En mi caso concreto he visto cierres inesperados de programas que uso en Debian sin problemas. ¿Será culpa de Wayland? No puedo decir que si, aunque es verdad que hasta pasados unas semanas Fedora siempre se comporta de forma errática, así que habrá que esperar.
 Wayland será el servidor gráfico por defecto, pero como se puede ver en la actualización, aun sigue apareciendo Xorg, y no, no he instalado los drivers cerrados de Nvidia.

Conclusión:

 Veo el sistema estable, pero los programas que más uso se me cierran inesperadamente. Gnome es en cada nueva versión una maravilla. ¿Sirve para producción Fedora? Tajantemente no, y desde luego, tampoco sirve para un usuario recién llegado a GNU/Linux, a pesar de que la inclusión de ciertos códecs cerrados, la post instalación sigue siendo larga, que no compleja.
 He probado Fedora 25 con un único juego, 0 A.D, y la verdad es que no se ve tan fluido como debería, no se si la culpa es del driver libre de Nvidia o de Wayland. En cualquier caso me alegro de que Wayland y Flatpak avancen, ya que GNU/Linux necesita de esas dos tecnologías.

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